Crónica de una muerte anunciada.
Idolatrada,criticada,y mitificada. Amy y su inconfundible talento ó Amy y sus excesos.Ángel ó demonio. De una forma o de otra ,siempre en los extremos, es rentable, increíblemente rentable y a fuerza de hacer caja en cada nuevo tortuoso paso en la carrera de Amy (prescripciones médicas aparte), se está logrando alumbrar el nuevo mito del comienzo de siglo. Sólo falta eso, y seguro que más de un calculador empresario se está frotando las manos para el futuro negocio post-amy.
Espero que el talento y la magia tomen conciencia y frenen la caída de la estrella y nos deleiten muchos años más los oídos.
Un beso Amy.




